Las picaduras de medusa son una de las incidencias más comunes en la playa durante el verano. Actuar correctamente reduce el dolor y evita complicaciones.
Primeros pasos
Sal del agua y lávate la zona con agua salada (nunca con agua dulce, que puede activar más veneno). Retira los restos de tentáculos visibles con unas pinzas o el borde de una tarjeta, evitando el contacto directo con los dedos.
Qué evitar
Frotar la zona, aplicar hielo directo sobre la piel o usar remedios caseros como orina no están respaldados por evidencia médica y en algunos casos pueden empeorar el dolor.
Si aparecen síntomas generales como dificultad para respirar, hinchazón facial o mareo intenso, se trata de una urgencia médica y hay que acudir a un centro sanitario.