La piel y el sistema de regulación de temperatura de un bebé son mucho más sensibles que los de un adulto, así que la planificación importa más que de costumbre.
Horarios y exposición
La recomendación general de varias sociedades pediátricas es evitar la exposición solar directa en menores de seis meses y, en cualquier caso, evitar las horas centrales del día (entre las 12 y las 16h aproximadamente).
Qué llevar
Una carpa o sombrilla con buena cobertura, ropa que cubra brazos y piernas, sombrero de ala ancha y protector solar específico para piel infantil (a partir de la edad que indique el pediatra) son los elementos básicos.
Es importante también prever hidratación frecuente y vigilar signos de sobrecalentamiento, como irritabilidad excesiva o piel muy caliente al tacto.