La arena tiene fama de colarse en todas partes, pero unos cuantos hábitos reducen el problema de forma notable.
Toallas y esteras
Las toallas de microfibra retienen menos arena que las de algodón porque tienen menos fibra donde se pueda alojar. Una estera de plástico o bambú debajo de la toalla también ayuda a marcar una barrera clara.
Antes de irte
Un truco sencillo: aplicar un poco de talco en manos y pies hace que la arena se desprenda casi al instante, ya que el talco absorbe la humedad que hace que los granos se adhieran a la piel.
Guardar zapatillas, gafas y otros objetos en bolsas separadas dentro de la bolsa principal evita que la arena se reparta entre todo el contenido.